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sábado, 17 de octubre de 2015

El pasaje de Per Abbat

EL PASAJE DE PER ABBAT.

Per Abbat fue un clérigo español del siglo XIII. Su nombre era muy corriente en la época (Pedro Abad), lo que hace difícil identificarlo. Se sabe que asistió a la toma de Sevilla, gesta que conmemoró con algunas poesías que gustaron al monarca Fernando III. Fue también un buen músico y compuso diversos motetes, conservados en el monasterio madrileño de El Escorial.

Su nombre ha cobrado celebridad por aparecer en el éxplicit del único texto escrito que se conserva del Cantar de Mio Cid, de lo cual puede deducirse que se trata del copista que fijó en pergamino el tradicional poema, pues en la época "escribir" equivalía a copiar y "fer" o "fazer" a componer.

Algunos historiadores consideran que Per Abbat fue un copista y canónigo de Toledo documentado entre 1204 y 1211; sin embargo, aunque la hipótesis se sostiene geográficamente, no hay ninguna prueba de que haya una relación necesaria entre el poema y el eclesiástico. Otros, han creído identificar el Cantar con un abad del mismo nombre que vivió en Fresno de Caracena, junto a Gormaz, a principios del siglo XIII por un hallazgo en 1220 de un documento en la catedral de El Burgo de Osma; no obstante alguien contradijo esta tesis, pues la fecha de dicho documento en realidad es 1274. 


Por su parte, Colin Smith explicó en 1983 una teoría por la que se cree que Pedro Abad era un abogado burgalés que tuvo un juicio a causa de unas posesiones en 1223. Más tarde, en 1994, este profesor británico replanteó su hipótesis y reconoció que probablemente Per Abbat solo fue el copista de la obra y que el autor no era identificable. 

Resumiendo, nadie sabe realmente nada de este personaje pero todos sostienen que fue tan solo el copista del Cantar de Mio Cid.

Por todo ello, el Ayuntamiento de Burgos decidió llamar al paseo que hay entre el río Arlanzón y el Teatro Principal pasaje Per Abat.

Laia Llopis y Lucía del Río 1F

miércoles, 14 de octubre de 2015

UN PASEO POR LA LEYENDA

ESTATUA DEL CID

Ya por la ciudad de Burgos el Cid Ruy Díaz entró.
Sesenta pendones lleva detrás el Campeador.
Todos salían a verle, niño, mujer y varón,
a las ventanas de Burgos mucha gente se asomó.
¡Cuántos ojos que lloraban de grande que era el dolor!
Y de los labios de todos sale la misma razón:
"¡Qué buen vasallo sería si tuviese buen señor!"

La ciudad de Burgos es sin duda un lugar idóneo si quiere seguir adentrándose en la leyenda del Cid Campeador. Lo que más nos recuerda a la importante figura del guerrero burgalés es una estatua conmemorativa, situada en pleno centro de la ciudad.

El monumento está ubicado en la Plaza del Mío Cid, poniendo fin al Puente de San Pablo. Se trata de una estatua ecuestre del Cid, esculpida en bronce por Juan Cristóbal González Quesada. Se cree que data del año 1947, pero no fue inaugurada hasta el 23 de julio de 1955, por el General Francisco Franco.

La obra se realiza en bronce y tiene una altura aproximada de cuatro metros. Se sitúa sobre un pedestal cuadrado que contiene un zócalo de granito gris, un cuerpo central de granito rosáceo y la parte superior, que es de piedra caliza. 


Si se fija bien, el Cid se dispone a cruzar el Arlanzón y salir de la ciudad de Burgos, camino del destierro y completa esta imagen, la de ocho de los suyos, que permanecen firmes como estatuas de piedra sobre el puente San Pablo.

En el pedestal sobre el que se apoya la estatua podrá leer:

El Campeador llevando 
consigo siempre la Victoria
fue por su nunca fallida
clarividencia
por la prudente firmeza
de su carácter y por su
heroica bravura
un milagro de los grandes
milagros del Creador

Año 1099: en España
dentro en Valencia murió
el Conde Rodrigo Díaz.
Su muerte causó el más
grande duelo en la Cristiandad
y gozo grande entre sus enemigos

Desde la propia estatua podrá divisar una imponente estructura que mira hacia el río. Se trata del Museo de la Evolución humana. Constituye la pieza central del Complejo de la Evolución Humana. Arquitectónicamente, el museo ha recibido más de 40 premios nacionales e internacionales. No deje de visitarlo.
Otro buen plan, si lo que quiere es una tarde tranquila, puede ser volver a dar los pasos en su día andados por el Cid y recorriendo el paseo del Espolón, visitar la magnífica joya que es la Catedral de Burgos y que se sitúa a apenas un kilómetro del punto de partida.

¿Qué me dice? ¿Se adentra en la leyenda?



PASAJE DE PER ABBAT

Esta calle, situada junto a la Plaza de Mío Cid, recibe el nombre de "pasaje de Per Abbat" en honor al supuesto "autor" del Cantar de Mío Cid.

El nombre de Per Abbat (Pedro Abad) era muy corriente en la época, lo que hace difícil identificarlo, por lo que se han planteado diferentes hipótesis.

Numerosos estudiosos han llegado a la conclusión de que probablemente Per Abbat sólo fuera copista de la versión de 1207 del Cantar de Mío Cid.

Hubo quien pensaba que era un canónigo de Toledo, documentado entre 1204 y 1211, aunque no hay ninguna prueba de ello.

También han creído identificarlo con un abad que vivió a principios del s.XIII en Fresno de Cárcena, pero pronto desestimaron esta tesis porque la fecha no coincidía con la del manuscrito.

Teniendo en cuenta todas las investigaciones, llegamos a la conclusión de que seguramente Per Abbat sólo fue el copista y que el autor no era identificable. Aunque sería culto, tendría conocimientos legales y compondría su obra poco antes de 1207.




Ruth y Lucía
1ºD