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lunes, 26 de octubre de 2015

Murales del Destierro y de la Batalla

El palacio de la Diputación fue construido entre los años 1864 y 1869. Un siglo después de ser construida, se le pidió a Vela Zanetti, un pintor burgalés que nació en Milagros en 1911 y murió en la misma casa en 1999,  que la decorara con un tema claro, una de las figuras más importantes de Burgos, el Cid campeador (Rodrigo Díaz de Vivar). 
Pintó para ello cuatro murales, entre los cuales están el mural del Destierro y el de la Batalla.

En el mural de la batalla, el Cid y sus acompañantes luchan contra los musulmanes para reconquistar Castilla.



En el mural del destiero, el Cid y sus aún fieles y familia comienzan el camino del abandono de la ciudad de Burgos tras la jura de santa Águeda. En esta, el Cid hizo jurar a Alfonso VI que no tuvo nada que ver con la muerte de su hermano y por esta razón el rey mandó su destierro y amenazó a todo aquel que le ayudase. En el mural aparecen los más importantes y conocidos personajes a caballo y los menos importantes, andando y menos centrados.


Javier Peñaranda y Miguel Arroyo
1E

domingo, 25 de octubre de 2015

Murales del Destierro y de la Batalla en la Diputación Provincial




Nuestra aportación a este trabajo va a ser sobre los murales de la Diputación de Burgos. Concretamente los murales que hablan del destierro del Cid y de una batalla que lideró el mismo.

Los murales fueron pintados por el pintor burgalés José Vela Zanetti, entre 1966 y 1969. Dichos murales se encuentran en el techo del Palacio Provincial, sede de la Diputación, que es un edificio neoclásico construido entre 1864 y 1869, por Luis Villanueva y Ángel Calleja.

La técnica empleada por Vela Zanetti en los murales es la característica del pintor, con óleos y pigmentos sobre tabla adosada al muro. En los mencionados murales se narran dos episodios de la vida del Cid basados en los hechos recogidos en el Cantar de Mío Cid.


La parte del Cantar que habla del destierro es la primera. El Cid se ve obligado a abandonar la ciudad ya que es acusado de robo por el rey. A continuación, recogemos un resumen breve del argumento de esos primeros versos:

El Cid convoca a sus vasallos; éstos se destierran con él. Adiós del Cid a Vivar. (Envió a buscar a todos sus parientes y vasallos, y les dijo cómo el rey le mandaba salir de todas sus tierras y no le daba de plazo más que nueve días y que quería saber quiénes de ellos querían ir con él y quiénes quedarse)

En esta pintura se puede observar al Cid con sus hombres más fieles a caballo, abandonando la ciudad con pesadumbre y tristeza.


El segundo mural representa una feroz lucha entre cristianos y musulmanes en la que toma parte el Cid, sin embargo no se puede saber con exactitud a qué batalla pertenece. En el Cantar aparecen múltiples referencias a batallas, por lo que hemos escogido esta para narrar de alguna forma el mural.

Embrazaron los escudos delante del corazón,
las lanzas ponen en ristre envueltas con su pendón, 

todos inclinan las caras por encima del arzón
y arrancan contra los moros con muy bravo corazón. 

A grandes voces decía el que en buen hora nació: 
"¡Heridlos, mis caballeros, por amor del Creador,
 aquí está el Cid, don Rodrigo Díaz el Campeador!" 
Todos caen sobre el grupo donde Bermúdez entró.
Éranse trescientas lanzas, cada cual con su pendón. 
Cada guerrero del Cid a un enemigo mató,
al revolver para atrás otros tantos muertos son. 





Por último hemos incluido este detalle de otro mural en el que Vela Zanetti quiso retratar a un Cid que siente matar a su adversario en vez de a un triunfador que se vanagloria de su victoria. Nuestra opinión personal es que los murales están realizados con una maestría increíble y son una fiel representación del Cantar.

Álvaro de los Mozos
Carlos Carrero                    
1F


viernes, 23 de octubre de 2015

Mural del Destierro y de la Batalla: Vela Zanetti

Estos murales son una de las joyas que, afortunadamente, conservamos en Burgos. Tienen una gran importancia histórica y artística. Dicha obra se le encomendó a Vela Zanetti con el fin de representar al personaje más insigne de la historia burgalesa: Rodrigo Díaz de Vivar, en uno de los pasajes de mayor relevancia de la historia del Cid. Para realizarlo, Zanetti hizo un meticuloso estudio, con tal dedicación que diseñó centenares de bocetos hasta dar con el apropiado. La altura y la forma determinaron abordar el tema en diferentes escenas individualizadas que, no obstante, permitieron representar al conjunto. En el mural de la batalla, se enfrentan los bandos cristianos y musulmanes.  El Cid representa el coraje y la rebeldía ante la injusticia, encarna los ideales del hombre. Finalmente, se muestra triunfante, blandiendo su espada con la mano derecha y sosteniendo su escudo con la izquierda. Es el único que permanece en pie, solo.

Emplea colores sombríos en el paisaje, siendo irrealista, en el centro del cuadro se sitúa el Cid, con expresión confiada, de liderazgo y un carisma único. Se reflejan las consecuencias de la guerra, representadas por un hombre abatido por el Cid.

Para saber más acerca de los murales debemos conocer al autor. Un gran artista figurativo, que plasma en sus obras la dignidad del hombre, su vida y su obra son reflejo de las tensiones vitales y artísticas de ese siglo. Nació en Burgos, hijo de padre republicano y madre de origen italiano. Viajó a Florencia para estudiar los maestros del Renacimiento y allí visitó frecuentemente frescos románicos de la Real Colegiata de San Isidoro. Estas visitas le inspiraron para crear sus murales. Su capacidad de trabajo llamó enseguida la atención de arquitectos y constructores, que le ofrecen muros en los que plasmar sus obras. Fue reconocido con Honoris Causa por su trabajo y en su discurso dijo una de sus frases más celebres: Ahora siento, como jamás lo sentí, que las palabras de Virgilio tienen sentido: 'La primera muerte es perder la patria, las otras ya no tienen importancia. Voy hacia mis muertes sucesivas, mis deseadas, mis necesarias muertes de cada día, sin las cuales no hay vida posible y completa."

Los murales de la Batalla y el Destierro son obras fundamentales en su trayectoria.

En el mural del Destierro, describe el pasaje en el que el Cid es desterrado por el Rey Alfonso, al ser acusado de guardarse los tributos de los reyes de Andalucía, pudo ser una falacia de sus envidiosos para verle caer. El Cid parte de Vivar, hambriento y sin dinero, y nadie le podía ayudar, ya que el rey lo castigaría. Realiza el trayecto acompañado de sus leales caballeros. Llega hasta Burgos para dejar a su mujer y a sus hijos en un monasterio, para partir hacia Cerdeña, allí se abastece de oro y conquista los territorios ocupados por musulmanes. De esa forma recupera el orgullo perdido. Este mural plasma la batalla del Cid y sus vasallos por recuperar los territorios.
Carlos Sanjuán y Luis Pascual
1D

miércoles, 21 de octubre de 2015

Murales de la Diputación de Burgos: Vela Zanetti

La ciudad de Burgos está muy vinculada "emocionalmente" a la historia y leyenda cidianas. Aunque Rodrigo nació muy probablemente en Vivar, es Burgos la ciudad del Cid por excelencia.

Actualmente existe una ruta que recorre los lugares cidianos más emblemáticos: desde el Arco de Santa María, pasando por la iglesia de Santa Águeda, la glera, la Catedral... siguiendo por el Espolón, un popular paseo de la ciudad, llegamos al Palacio de la Diputación de Burgos, en cuya cúpula pueden verse los impresionantes murales de Vela Zanetti, que reflejan un Cid que rompe con la estética legendaria tradicional.

El Cid en la Diputación Provincial

Entre 1864 y 1869 se construyó el Palacio de la Diputación Provincial de Burgos. Prácticamente un siglo después se encomendó a José Vela Zanetti la decoración de su cúpula, con el encargo expreso de representar al personaje más insigne de la historia burgalesa: Rodrigo Díaz de Vivar. El tema debía acotar uno de los pasajes de mayor relevancia en la historia del Cid: La Jura de Santa Gadea.
Para representarlo, el pintor realizó un meticuloso estudio llegando a idear más de un centenar de bocetos y dibujos preliminares. La propia forma de la cúpula determinó abordar el tema en diferentes escenas individualizadas. Así representaría los momentos de la Jura de Santa Gadea, el Destierro, la Batalla entre cristianos y árabes y al propio Cid, como encarnación de los altos ideales de hombre. La narración se desarrolla en una gran superficie. Compositivamente se ha resuelto situando en un primer plano los pasajes sobre un fondo que recuerda al paisaje castellano. Creó una compensación de volúmenes según la estructura arquitectónica rectangular de forma que en los lados menores dispuso la Jura y el mural del Cid y en los mayores los del Destierro y la Batalla.




En un espacio indefinido en el que las únicas referencias arquitectónicas son la mesa del altar y un crucifijo de inspiración románica se desarrolla la Jura de Santa Gadea. Presenta a los dos protagonistas -Alfonso VI y el Cid- enfrentados, ofreciendo únicamente el rostro del monarca castellano. Está cubierto con una capa que se recoge en su hombro derecho para dejar despejado el brazo con el que va a jurar. Rodrigo viste cota de malla , casco, capa y guantes. En un segundo plano varios hombre asisten al acto. Entre ellos cabe destacar al caballero que se presenta de perfil y con rasgos de mayor edad (con pelo y barba blanca) pues es un autorretrato del pintor burgalés.




En el mural del Cid se le representa triunfante, blandiendo su espada con la mano derecha y sosteniendo su escudo con la izquierda. Es el único que permanece en pie, solo.


Ramón Vivanco y Andrés Arnaiz 1º F


martes, 20 de octubre de 2015

Murales de Vela Zanetti en la Diputación Provincial de Burgos

José Vela Zanetti
José Vela Zanetti nació en Milagros (Burgos) en el año 1913 y murió en Burgos en el Hospital Yagüe en 1999. Hijo de una italiana  y un padre veterinario y republicano, con ideas liberales afines a la Institución Libre de Enseñanza, en cuyos principios educó a su hijo y que fue fusilado en la Guerra Civil española. Trabajaba en León, donde Vela comenzó su carrera como pintor.
En el año 1933, Vela viajó a Italia a aprender de las obras y el estilo al fresco que allí había, becado por la Diputación de León. Allí recibe una gran influencia que luego se reflejará en su obra.

Vivió en Madrid, donde participó en la contienda defendiendo la República Española, en puestos militares primero, y de propaganda después. Finalmente se incorporó al Servicio de Recuperación y Conservación del Tesoro Artístico.


A partir de 1939, como gran parte de los perdedores de la Guerra Civil, inició en tierras francesas un largo exilio que le llevó a varios países; a la República Dominicana, en donde fue director de la Escuela Nacional de Bellas Artes y realizó un buen número de murales, en Nueva York y en México, para medirse con los muralistas mejicanos, hasta su regreso a España en 1960.

Vela estuvo comprometido con las libertades y los derechos humanos y pintó para la sede de la ONU en Nueva York, cuando España aún no pertenecía a la organiza


ción, un mural de condena del genocidio y el racismo, lo que supuso su consagración internacional. 
En 1960 Vela Zanetti regresa a España, establece su residencia en Madrid, compra en Milagros la casa en la que nació e inicia una frenética actividad artística. 


Mural del Cid. 
Este mural fue pintado en el año 1965. La obra, en la cúpula de la Diputación, ocupa 200 metros cuadrados. Se trata de un mural creado para ser contemplado desde lejos, en el que plasmó una imagen nueva y joven del Cid Campeador, que exalta su valor individual. Quiso que el espectador sintiera que es a él a quien el héroe ofrece su victoria.

Tardó tres meses en pintar el fresco, lo que le produjo mucha fatiga, ya que debía subir a un gran andamio. Sin embargo, en total, esta obra le llevó cuatro años de trabajo, ya que realizó cientos de bocetos hasta llegar a la idea final. Con dichos bocetos llevó a cabo una exposición en Madrid.

El Cid en los murales de la Diputación Provincial no parece ser servidor de ningún señor. Parece más bien servir a unos ideales que encarna con una plenitud desbordante. Parece que el Cid proclamara que está dedicando su vida no a algo que le haga marchitarse, ni que esté cegado por la ambición, sino que ha encontrado una aventura mediante la que ha conseguido sentir la plenitud más absoluta de la vida. La clave de este mural es la verdad de sus personajes, frente a las pinturas idealizadas comunes de la época.

Hay quien dijo de la obra venía a ser la desmitificación de Rodrigo Díaz de Vivar, porque el buen Cid y sus mesnadas, son las gentes que con sus rasgos étnicos vemos por estas tierras empuñando el arado o el volante de un tractor. Rostros cetrinos, enjutos de carnes, apergaminados por el sol y resecos por el frío de Castilla. Gentes con las que el pintor convivió mucho tiempo en Milagros, que sufren y trabajan,  y que plasma en su pintura porque admira. Para él, ellos encarnan en su sencillez la posible y maravillosa aventura de la vida. Comportándose de muy diversas maneras, todos se comportan al estilo del Cid, es decir, liberándose convencidamente y por elevación.

El Cid se nos presenta como un valedor de la osadía, un enfrentado con la muerte, un luchador que ambiciona la libertad y que demuestra no pertenecer a la categoría de los mandados.
El esfuerzo realizado por Vela se planteó para que los espectadores viesen el muro como una totalidad y no como un teatro con personajes diversos que amenazan con caer desde la cúpula. No nos pide que nos arrodillemos ante ella, sino que nos compenetremos profundamente con su sentido y logremos entenderlo.

Hay que decir que esta obra fue filmada por Berzosa, director de cortos francés, que realizó uno llamado Matar el recuerdo tradicional del Cid, el cual fue proyectado en el festival de San Sebastián, cuando Berzosa fue premiado como director de cortos. Aunque su trabajo no fue adquirido en España por TVE, sí fue difundido en Francia.


Mural de la Jura de Santa Gadea
Está pintado en uno de los lados menores del rectángulo que componen todo el conjunto que rodea la cúpula de la Diputación Provincial de Burgos. Está distribuido de forma que los únicos elementos arquitectónicos son el altar, algunas piedras y el crucifijo en el lateral, de inspiración románica, recordando a la iglesia donde se produjo la escena.
​Aparecen en primera plana los dos protagonistas de la escena, El Cid y Alfonso VI, enfrentados, ofreciendo únicamente el rostro orgulloso del monarca castellano. Ciñe una corona y una capa con la que se cubre el hombro dejando al descubierto la mano con la que jura. 
El Cid viste cota de malla, capa, casco, capa y guantes. Los personajes del fondo representan a los aliados del Campeador y entre uno de los caballeros se observa un hombre de pelo blanco, es el propio autor, que se incluye mediante un autorretrato en la mítica escena del Cantar.

Vela Zanetti tuvo que soportar que los murales que él había realizado como una ofrenda a su tierra, fueran inagurados oficialmente por los cabecillas de un sistema que da la espalda a la cultura. El artista quería que los políticos estuvieran bien lejos de su obra. En aquella época los políticos tenían una manía: la de las solemnes inaguraciones, por lo que el mural fue tapado durante 8 meses, pero el rodaje de una película dirigida por Giménez Rico precipitó la caída de la lona, chafando así los planes de los políticos burgaleses, ya que cuando inaguraron la obra ésta ya había aparecido en televisión.

Para Vela Zanetti, pueblo y régimen no eran la misma cosa. El artista que decidió que los murales cidianos serían la coronación de una extensa obra polifacética, tuvo que aguantar (ya curtido por el sufrimiento que le produjo la muerte de su padre y el exilio) que llegaran tiempos mejores en los que sistema y pueblo se pudieran confundir.

Para terminar, destacar que en el Arco de Santa María se halla otro fresco con un protagonista histórico burgalés, el Conde Fernán González, pero eso ya es otro cantar...

Adrián Tomé
Mariana Tarrero
1D

Murales del Destierro y la Batalla.

Nos ha tocado escribir sobre los murales del Destierro y de la Batalla.

Estos los realizó José Vela Zanetti (1913-1999) entre 1964 y 1969 y ocupan unos 204m². Están realizados en un óleo sobre lino, que ocupa una cúpula en el Palacio de la Diputación Provincial de Burgos.

En la imagen del destierro podemos ver a Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido como "el Cid Campeador" y, entre otros, a Martín Antolínez. Llevan una vestimenta de guerrero  y van acompañados de sus caballos.  Al Cid lo destierran porque Sancho II muere, toma el cargo Alfonso VI y el Cid toma juramento a Alfonso VI en la iglesia de Santa Gadea. En este acto, pregunta a Alfonso si tuvo algo que ver en el asesinato de su hermano Sancho. El rey juró. Pero indignado, tras ser coronado rey, destierra al Cid.

Mural de Vela Zanetti en la Diputación. Destierro

En la imagen de la batalla podemos ver a los bandos cristianos y musulmanes  que se enfrentan hasta las últimas consecuencias. Analizando la imagen vemos al Cid montado en su caballo, llamado Babieca y sujetando su espada.




 Alejandro Orden y Daniel Buendía. 1ºC

domingo, 18 de octubre de 2015

Jura y Duelo del Cid del pintor de campesinos.

La decoración de la cúpula de la Diputación de Burgos es obra de José Vela Zanetti.

En una de las dos pinturas que analizamos, se muestra la jura del Cid. En ella aparecen Alfonso VI y Rodrigo Díaz de Vivar enfrentados. Solo se muestra el rostro del monarca mientras que el Cid, está de espaldas. Alfonso VI se muestra con una capa que le deja el brazo derecho al descubierto, que es con el que jura las Sagradas Escrituras. EL Cid, lleva una vestimenta de guerrero que se basa en una cota de malla, un casco, guantes y su capa. Entre los asistentes a la jura, Vela Zanetti se incluye y aparece a la derecha del todo, postrado con pelo blanco y de perfil.



La siguiente pintura es consecuencia de la anterior. Tras la jura, el Cid es desterrado. Vela Zanetti representa a Rodrigo Díaz de Vivar con rebeldía a la injusticia de su destierro y con un rostro con mucho coraje, y a su vez se muestra triunfante, sosteniendo su escudo con la mano izquierda y blandiendo su espada con la otra mano. Es el único que queda en pie tras la batalla.


Rubén O. y Daniel V. 1C

sábado, 17 de octubre de 2015

Murales del Cid y de la Jura de Santa Gadea en la Diputación


Estos dos cuadros son, en realidad, dos escenas de un mismo mural que se encuentra en la cúpula del Palacio de la Diputación provincial de Burgos, al final del Paseo del Espolón, enfrente del Teatro Principal. Fueron realizados por el pintor burgalés Vela Zanetti (1913-1999) entre los años 1965 y 1969. El mural completo ocupa unos 200m² y se trata de un óleo pintado sobre lino.

En la escena de la Jura de Santa Gadea aparecen dos protagonistas, Alfonso VI y el Cid, enfrentándose. El rey viste una capa que deja despejado el brazo con el que va a jurar sobre las Sagradas Escrituras. El Cid lleva cota de malla, casco, capa y guantes. En segundo plano aparecen varios hombres, entre ellos, uno con con pelo y barba blancos, que es un autorretrato del pintor. Esta escena representa el momento del Cantar en el que el Cid obliga al rey Alfonso a jurar en el año 1072, en la iglesia de Santa Gadea, que no ha tenido nada que ver con la muerte del anterior rey, Sancho II de Castilla. Esto enfurece al rey Alfonso, que decide desterrar al Cid, obligándole a abandonar la ciudad de Burgos.


La segunda escena es un retrato de cuerpo entero del Cid en el que aparece mirando al frente,vestido con cota de malla y sosteniendo una espada y un escudo, con el casco tirado en el suelo a su derecha. Detrás de él aparece un hombre en el suelo, aparentemente muerto en una batalla.

Lidia, Carla y Esther
1ºBACH  E